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miércoles, 15 de agosto de 2018

Comunicar una crítica de forma efectiva


Emitir una crítica con la intención de ayudar a la otra persona a mejorar no es una tarea fácil. Y es que, en el fondo, a casi nadie le gusta que le digan que algo que hace no está todo lo bien que él o ella creía. Hoy voy a compartir contigo 4 pautas para comunicar una crítica de forma efectiva.

Harry Levinson es un psicoanalista que trabaja a fondo el tema de las habilidades sociales. Según él, estas 4 pautas te ayudarán a comunicar una crítica de forma constructiva y efectiva.

1 Concreta.
Busca un incidente representativo de la crítica que deseas emitir y entra en detalles acerca de los aspectos mejorables. Menciona lo que esa persona ha hecho bien, lo que no ha hecho tan bien y cómo podría haberlo hecho mejor. No te andes por las ramas y concreta lo que le quieres decir.

2 Ofrece una solución.
Tu crítica debe apuntar a la resolución de un problema, no a la simple comunicación de tu disgusto con algo que ha hecho la otra persona. Si no esperas una mejora de algún tipo, ¿para qué sirve la crítica? Para frustrar a la persona, desmotivarla y desmoralizarla. Asegúrale siempre de incluir sugerencias acerca de cómo solucionar el problema o mejorar la actuación.

3 Hazlo en persona.
Haz tu crítica siempre en privado y, en la medida de lo posible, cara a cara. Probablemente, si emitir la crítica te resulta violento, prefieras hacerlo a través de un correo electrónico, pero el impacto de la crítica no es el mismo y la otra persona podría malinterpretar el mensaje o el tono de la crítica.

4 Sé sensible.
Ten en cuenta los sentimientos de la persona que va a recibir tu crítica. Si alguien te fuera a decir a ti lo que tú le vas a decir a ella, ¿cómo querrías que te lo dijera? No seas hiriente ni uses un tono despectivo. Piensa que la otra persona se encuentra en una posición vulnerable cuando tú le emites una crítica, así que trata de hacerlo con la máxima humanidad.

Ahora cuéntanos, en la sección de comentarios… ¿en qué crítica aplicarás estas 4 pautas próximamente? ¿Y hay algún otro consejo que tú añadirías a los de Harry Levinson para una crítica efectiva?

Si te ha gustado compártelo en tus redes sociales.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

martes, 27 de febrero de 2018

Grupos focales, ¿cómo funcionan?

¿Por qué compramos ciertos productos o elegimos ciertas marcas? Este es el tipo de pregunta que los anunciantes siempre se han preguntado. Y no hay respuestas fáciles. Sin embargo, hay una herramienta útil que ayuda a las empresas a explorar ésta y otras preguntas similares y se llama el grupo focal.

Hasta la década de 1940, los estudios de mercado solían ser cuantitativos, usando cosas como cifras de ventas y sondeos para supervisar el consumo. Pero esto cambió durante la Segunda Guerra Mundial. Los sociólogos Robert Merton y Paul Lazarsfeld se propuesieron estudiar cómo la exposición sin precedentes a la propaganda de guerra estaba afectando al público. En lugar de encuestar grandes números de personas con preguntas sencillas y respuestas cuantificables, los investigadores llevaron a cabo entrevistas en persona, a veces con grupos pequeños, involucrándolos en discusiones más abiertas. Más tarde, este método fue adoptado por la industria de la publicidad con la ayuda de consultores como el psicólogo austríaco Ernest Dichter, el primero en acuñar el término "grupo focal".

Esta nueva técnica era un tipo de investigación cualitativa centrada en la naturaleza de las preferencias y pensamientos de la gente. No podría decir a vendedores qué porcentaje de la gente compra un cierto producto o marca, pero podía decirles más sobre las personas que lo hacen, sus razones para hacerlo, e incluso las motivaciones inconscientes detrás de esas razones. En lugar de proporcionar conclusiones definitivas para negocios y ventas, los grupos focales se utilizarían para investigaciones exploratorias, generando nuevas ideas para productos y comercialización basada en una comprensión más profunda de los hábitos de consumo.

Por ejemplo, los primeros grupos de discusión vieron que, en contra de la opinión popular en el momento, las esposas a menudo tenían más influencia que sus maridos al elegir qué coche comprar. Así que Chrysler cambió de marcha vendiendo coches directamente a las mujeres. Y el propio Dr. Dichter dirigió grupos focales para Mattel para saber lo que las chicas querían en una muñeca. El resultado fue la muñeca Barbie original.

Entonces, ¿cómo funciona un grupo focal? En primer lugar, las empresas contratan entre seis y diez participantes según criterios específicos que cumplen con los objetivos de su investigación. Podrían ser madres de niños de entre 5 y 7 años, o adolescentes que planean comprar un nuevo teléfono en los próximos 3 meses. Esto se hace a menudo mediante reclutadores profesionales que manejan listas de personas que han aceptado participar en grupos focales por dinero, u otras recompensas. Durante una sesión, a los participantes se les pide que respondan a varias sugerencias del moderador del grupo, como compartir sus opiniones sobre un determinado producto, o sus reacciones emocionales a un anuncio. Incluso se les puede pedir que hagan tareas aparentemente no relacionadas, como imaginar marcas como animales en un zoológico. La idea es que esto puede revelar información útil sobre los sentimientos del participante que las preguntas tradicionales podrían no revelar.

Más allá de estos fundamentos, muchas variaciones son posibles. Un grupo focal puede tener dos o más moderadores tal vez tomando lados opuestos sobre una pregunta, o un investigador puede estar oculto en el grupo de enfoque sin que los otros participantes lo sepan para ver cómo sus respuestas pueden ser modificadas. Y todo el proceso también puede ser observado por investigadores mediante un espejo unidireccional.

Pero aunque pueden proporcionar información valiosa, los grupos focales tienen sus limitaciones, y uno de las principales es que el simple acto de observar algo puede cambiarlo. Este principio se llama interferencia del observador. Las respuestas que los participantes dan son susceptibles de verse afectadas por la presencia de los investigadores, la presión social del resto del grupo, o sólo saber que son parte de un grupo focal. Y debido a que los investigadores suelen usar una muestra reducida en un entorno específico, es difícil generalizar sus resultados.

Los hallazgos que los investigadores alcanzan de grupos focales a menudo se prueban a través de experimentos y recolección de datos. Los que ponen números en preguntas como cuántos clientes potenciales hay y qué precio estarían dispuestos a pagar. Esta parte del proceso cambia a medida que la tecnología evoluciona. Pero grupos focales se han mantenido sin grandes cambios durante décadas.

Tal vez cuando se trata de las preguntas grandes e importantes, no hay nada que sustituya a gente interactuando entre sí de forma auténtica.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Historia Con Moraleja: El Hombre De La Sierra

Sé que te gusta interpretar estar historias con moraleja, así que hoy te traigo una brevísima historia para que me cuentes qué interpretación le das tú.

Hoy te voy a contar una historia. Esta historia fue extraída del best-seller “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, de Stephen Covey. Y esto es lo que dice…

Supón que te encuentras con alguien que trabaja febrilmente en el bosque, cortando un árbol con una sierra.
- ¿Qué estás haciendo? - le preguntas.
- ¿No lo ves? - te responde él con impaciencia - Estoy cortando este árbol.
- ¡Se te ve exhausto! - exclamas tú - ¿Cuánto tiempo llevas trabajando ahí?
- Más de cinco horas, y estoy molido. Esto no es fácil.
- ¿Por qué no haces una pausa durante unos minutos y afilas la sierra? - preguntas tú -. Estoy segura de que cortaría mucho más rápido.
- No tengo tiempo para afilar la sierra - dice el hombre enfáticamente -. Estoy demasiado ocupado cortando este árbol.

Y esta es la historia. Lo que Stephen Covey recomienda a partir de ella es que nos tomemos el tiempo necesario para afilar nuestra sierra. ¿A qué crees que se refiere?

Hace tiempo me contaron una historia similar. Quien me la contó no recordaba dónde la había leído, pero quiero contartela pues creo que la similitud con la historia anterior es altísima, y quizás pueda ayudarte a encontrar la enseñanza escondida en ambas, pues es la misma. Dice así:

Imagina que vas conduciendo. Algo necesario para poder conducir es que el coche tenga gasolina. Pues imagina esta situación, como te decía, vas conduciendo. Tu acompañante te dice:
- Creo que tendrás que parar para echar gasolina.
- Imposible - dices tú - estoy conduciendo y no puedo parar porque tengo que llegar, así que tengo que seguir conduciendo.

Fin de la historia. ¿Ves ahora la enseñanza oculta? ¿Has podido extraer una moraleja de estas historias? Pásate por la sección de comentarios y cuéntanos tu interpretación.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

domingo, 5 de noviembre de 2017

Lenguaje corporal para liderar un equipo de trabajo


Hoy os voy a hablar del lenguaje corporal adecuado a la hora de llevar el liderazgo o las riendas de un equipo de trabajo.

A menudo, en los equipos de trabajo o en equipos informales no existe una figura de líder previamente establecida. Esto significa que el liderazgo deberá surgir de forma natural por alguno de los miembros del grupo. ¿Te gustaría ser tú quien lleve las riendas de tu equipo en esta ocasión? En el artículo de hoy voy a compartir contigo 5 trucos del lenguaje corporal que te ayudarán a ser percibido inmediatamente como un o una líder en ese equipo. ¿Te apetece?

Quieres llevar las riendas del equipo, pero o no confías mucho en que tus habilidades sociales harán el trabajo, o crees que podrás ganarte al equipo pero aun así te gustaría reforzar tu objetivo con tu lenguaje corporal. ¡Perfecto! La estrategia del lenguaje corporal en esta ocasión irá orientada hacia una meta muy concreta: conseguir que las demás personas del equipo te perciban como el o la líder natural, pero que esa percepción sea espontánea y para nada agresiva.
Pues bien… 5 trucos rápidos para esto:
1- Mantén tu cabeza alta para transmitir seguridad y autoconfianza.
2- Mantén tus hombros hacia atrás para dejar ver que no hay nerviosismo ni inseguridad en ti.
3- Evita encorvarte, pues esa es la postura antilíder por excelencia.
4- Inclínate sutilmente hacia delante cuando seas tú quien habla, para generar implicación.
5- Inclínate sutilmente hacia atrás cuando quieras que sean los otros quienes hablen, para darles el turno sin tener que decir nada.

¡Venga! haz la prueba. Practica un poco en casa o con personas conocidas antes de presentarte ante el nuevo grupo que deseas liderar. Luego, lánzate al desafío y vuelve aquí para contarnos cuál ha sido el resultado. Me encantará leer tu experiencia en la sección de comentarios. Y si tú ya eres el líder natural de un equipo, cuéntanos: ¿qué elementos de tu lenguaje corporal crees que han ayudado a que así sea?

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

sábado, 28 de octubre de 2017

Cambios que experimenta tu bebé a partir de la quinta semana


¡Hola a todos y todas! Hoy te voy a contar cuáles son los cambios que experimenta un niño o una niña a partir de las 5 semanas de vida. Si tienes un bebé de esa edad, ten en cuenta que las 5 semanas son el mínimo a partir del cual se empiezan a producir estos cambios. Pero en realidad puede ocurrir a las 5, a las 6, o incluso a las 7 semanas. Tómatelo como una simple orientación para que sepas qué esperarte en la evolución de tu bebé. Aunque hay que tener en cuenta que cada bebé es un mundo!

Estos son los cambios que puedes esperar en tu niño o niña a partir de la quinta semana de vida…

Cambios en cuanto a su interés por su entorno:
- Observa las cosas durante más tiempo seguido y más a menudo.
- Escucha las cosas más a menudo y presta más atención.
- Se da más cuenta de que le tocan.
- Parece que percibe mejor distintos olores.
- Sonríe por primera vez, o lo hace más a menudo que antes.
- Emite sonidos guturales con más frecuencia.
- Expresa que algo le gusta o le disgusta más a menudo.
- Se nota que sabe “lo que va a ocurrir”, es decir, es capaz de anticipar secuencias.
- Permanece despierto más tiempo seguido y está más alerta.

Cambios corporales:
- Su respiración es más regular.
- Se sobresalta y tiembla menos que antes.
- Llora con lágrimas o lo hace con mas asiduidad que antes.
- Vomita menos.
- Eructa menos.
- ¡Y otra buena noticia! A esta edad, los bebés que inicialmente tuvieron problemas de inmadurez en el sistema digestivo es probable que los superen.

Cuéntame, ¿cuánto tiempo tiene tu bebé en estos momentos? ¿Y cuál es el cambio más reciente que has percibido en él y te ha hecho ilusión? Me encantaría leer tu experiencia en la sección de comentarios.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. La decisión es tuya.

jueves, 19 de octubre de 2017

Cómo educar en amor incondicional

Hola, hoy te voy a contar lo único que puedes hacer para que tus hijos e hijas te quieran de forma incondicional. Y sí, también en la adolescencia.

Pues bien, lo único que puedes hacer para que tu hijo/a te ame de forma incondicional es... Amarlo tú de forma incondicional. Las personas adquirimos este patrón desde muy muy pequeñas. Si somos educadas con amor condicional, aprendemos a amar de esa manera. Y este patrón es muy difícil de cambiar. Por eso, lo único que puedes hacer es amar incondicionalmente desde el mismo momento en que el bebé nace, porque si lo dejamos para el luego, ¿quién sabe si estaremos a tiempo de arreglarlo?

Si el amor que ha recibido siempre estaba condicionado por su desempeño o por su comportamiento, cuando llegue a la adolescencia tu hijo/a tenderá a manipularte y a controlarte, porque para eso es para lo que tú has estado utilizando tu amor. Si nunca ha sido amado/a de forma incondicional, tú tampoco recibirás esa clase de amor por su parte, porque no sabe cómo sentirlo, nunca ha aprendido. Por lo tanto, las muestras afectivas jamás deben ser utilizadas ni como premios ni como castigos.

Cuando su comportamiento deba ser corregido toma las medidas que consideres oportunas, pero siempre con amor. Cuando las niñas y los niños son pequeños, es fácil caer en el error del chantaje emocional porque quieren sentirse queridos, por lo tanto harán lo que haga falta con un poco de cariño. Pero cuando esos niños y niñas llegan a la adolescencia ya no son tan dependientes de ese amor familiar y sus decepciones e inseguridades se transforman en ira y en resentimiento.

Sabiendo que para muchas madres y padres esto de "corregir con amor" puede sonar un poco complicado, quiero pedirte tu ayuda. Ve a la sección de comentarios debajo de este post y cuéntanos cuál es tu estrategia para educar con amor. Y si no tienes hijos o hijas cuéntanos de qué modo se te ocurre que esto pueda ser posible.

Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

domingo, 1 de octubre de 2017

Manejar el estrés con la respiración

Hola, ¿qué tal? Hoy vamos a hablar sobre cómo la respiración se puede utilizar de una forma muy sencilla para gestionar o para manejar el estrés. Dijimos que había tres mecanismos fundamentales, uno simplemente es centrarse en la respiración, sin hacer nada especial. Hablamos después de la respiración concretamente abdominal o diafragmática y y después de la respiración profunda.  Respiraciones lentas, profundas, con espiraciones prolongadas. Se pueden hacer muchos tipos de ejercicios, pero estos tres enfoques son los más sencillos al menos desde mi punto de vista.

El centrarse simplemente en la respiración se utiliza como maniobra de distracción. Te sirve para centrarte en el aquí y ahora y para luego volverte a centrar y empezar de nuevo la tarea que estaba estabas realizando. La "respiración abdominal" consiste en que cuando inspiras hinchas el abdomen y cuando espiras deshinchas el abdomen. Es decir, como si tuvieras un tercer pulmón en el abdomen y que fuera el que utilizas. Esto hablando en sentido metafórico. Por supuesto no hay ningún pulmón en el abdomen. Para explicarlo pongamos un señor. Lo vemos de perfil. Entonces cuando inspira, el abdomen, cuando entra el aire, el abdomen se abomba. Cuando espira, cuando sale el aire, el abdomen se deshincha. ¿Todo esto por qué es?. Cuando haces la respiración abdominal, en realidad lo que estás haciendo es contrayendo y relajando el diaframgma que es una cúpula que está en la base los dos pulmones, de una forma más intensa y entonces claro, cuándo inspira  lo que hace es bajar más el diafragma y entonces empujas el paquete abdominal hacia fuera y por eso se abomba el abdomen. Y espiras, es decir cuando sacas el aire, haces lo contrario, metes el abdomen hacia dentro porque sube el diafragma y sale el aire.

Si nos fijamos de frente los pulmones tienen una forma como de pirámide. Con la tráquea, los bronquios... Si nos fijamos la parte inferior es más ancha, cae más aire y  en la parte superior, más estrechita y cae menos aire. Aquí estaríamos en la parte apical y , aquí abajo, basal. Entonces cuando haces una respiración abdominal o diagragmática, porque movilizas el diafragma, movilizas más el diafragma. Lo que estás haciendo es por una parte movilizar más oxígeno. Aumentas tu capacidad pulmonar. Entonces va más oxígeno a la sangre y llega más oxígeno al cerebro a los músculos y a los diferentes órganos, o sea es un tipo de respiración más más EFICIENTE. Luego, por otra parte, con los movimientos diafragmáticos lo que produces es una estimulación parasimpática.

En el sistema nervioso autónomo tiene dos partes fundamentales que serían el sistema nervioso simpático y parasimpático que el simpático asociado más con la reacción de estrés y el parasimpático con la tranquilidad o de relajación y entonces con estos movimientos se produce una estimulación vagal que es el nervio fundamental del sistema parasimpático y por eso sirve para producir una relajación, una sensación de relajación, o sea que tenemos el aumento de oxígeno, la estimación parasimpática y después la maniobra de distracción que hemos  comentado antes y que nos sirve para centrarnos en él aquí aquí y ahora.

Esos tres mecanismos fundamentales son muy útiles para todo esto de la respiración como manejo del estrés. Y por último comentábamos en el tema de la respiración profunda que básicamente debes hacer una serie respiraciones lentas y profundas: una, dos, tres... de 5 a 20, depende. Durante el día, que las puedes hacer tanto sentado, estirado o de pie, e incluso andando, que consiste en hacer una espiración profunda y lenta y luego una inspiración espontánea y suave y luego una inspiración espontánea  y suave sin forzar... Esto lo vas haciendo así durante varias veces, 12  a 20, las que te apetezca, para evitar el provocar un mareo, es lo único que tienes que el vigilar. Lo que tú te sientas cómodo/a y entonces si esto lo haces durante varias veces día, dos, tres, cuatro, cinco veces al día sin obsesionarte, sin presionarte, conseguirás que, con el tiempo, en una semana, dos semanas, encontrarte más relajado/a. Sobre todo si combinas la respiración abdominal con la profunda. Y eso es todo.

Simplemente, pues esto, respiración, concentrarse en la respiración abdominal, en la respiración profunda y el saber qué son eficaces porque aumentas oxígeno, aumentar la eficiencia, y provocas una estimulación del sistema parasimpático y consigues también céntrate en el aquí y ahora por la maniobra de distracción de tus pensamientos. Si tenéis algún comentario, lo podéis hacer en el blog. Y eso es todo. Muchas gracias.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Cómo provocarte un momento creativo?

Hola, hoy te voy a hablar de la anatomía del momento creativo para que sepas cómo autoprovocártelo. Hay un libro genial que me gustaría recomendarte si te interesa desarrollar tu capacidad creativa. Sus autores son los prestigiosos profesores Goleman, Kaufman y Ray y su título “El Espíritu Creativo”.

En este libro, los autores hablan, entre muchas otras cosas, de las fases que componen el momento creativo. Este momento empieza con tu propia voluntad de producir una idea creativa de modo que, si te apetece, puedes empezar por la fase 1, que es la que depende de ti en mayor medida, y verás qué ocurre luego. Estas son las 4 fases de la anatomía de un momento creativo según Goleman, Kaufman y Ray:

Fase 1: Preparar el camino. En esta primera fase debes dedicarte a absorber información nueva. Sumérgete en el problema y busca cualquier información que pueda resultarte relevante. Es un error muy común quedarse con la solución tradicional y autocensurar las propias ideas juzgándolas antes de tiempo. Evita cometer este error a toda costa. Empápate de conocimiento, todo el que puedas y date tiempo. Es absolutamente normal sentir frustración en algún momento de esta fase, porque quieres obtener resultados rápidamente, pero ten paciencia; aun te quedan 3 fases más.

Fase 2: Incubación. La incubación tiene lugar simultáneamente con la anterior, cuando ya has indagado bastante en el tema o cuando te das un momento de reposo después de tan intensiva búsqueda de información. Tu mente continúa buscando una solución aunque no estés pensando conscientemente en el tema sobre el que deseas producir una idea creativa. Es tu subconsciente el que trabaja por ti en esta fase.

Fase 3: Soñar despierta o despierto. Esta fase ocurre en los momentos más inesperados, todos esos en los que no sólo no estás pensando en el tema en cuestión conscientemente, sino que no estás pensando conscientemente en ningún tema en particular, por ejemplo, en la ducha, durante un viaje en la carretera, un paseo… En esos momentos tu mente está mucho más abierta a inventiva del inconsciente.

Fase 4: Iluminación. Finalmente, la iluminación es ese instante mágico en el que, de repente, se te ocurre una respuesta creativa como salida de la nada. Es el momento eureka y éste no depende de ti… ocurrirá cuando tenga que ocurrir.

Ahora que conoces las 4 fases del momento creativo, ¿recuerdas haber pasado por ellas antes? ¿Y en referencia a qué asunto tienes intención de emplearlas ahora? Pásate por la sección de comentarios y cuéntanoslo.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

jueves, 7 de septiembre de 2017

Cómo vencer la preocupación y la rumiación



Perturbación emocional. ¿Cómo nos perturbamos a nosotros mismos emocionalmente? Básicamente es utilizando nuestra capacidad mental, lo que nos hacer ser superiores en el reino animal, la capacidad de pensar en el pasado para aprender y proyectarnos en el futuro para planear. Utilizamos esto para perturbarnos emocionalmente.

Lo que hacemos es sacar las cosas de quicio de forma que nos perjudicamos a nosotros mismos. Cuando nos preocupamos acerca del futuro, a esto le llamamos PREOCUPACIÓN. Y la preocupación la podríamos resumir con las pequeñas palabras "Y si..." Empezarmos a pensar: " Y si ocurre esto en el futuro" "Y si las cosas me van mal" " Y si fracaso en este proyecto" " Y si..." Hacemos esto de una manera exagerada de forma que vamos generándonos ansiedad, normalmente. Es lo que va asociado.

Y en el caso del pasado, nos enfocamos en el pasado dándole vueltas y a esto le llamamos RUMIACIÓN. La rumiación lo podríamos sintetizar con la palabra "Ojalá..." "Ojalá hubiera hecho esto" "Ojalá hubiera hecho lo otro" "OJalá no hubiera pasado tal cosa" "OJala no hubiera pasado tal otra cosa". Es ir dando vueltas al pasado acerca de cosas que hicimos o que pasaron que podían estar bajo nuestro control o no, pero que no hicimos o no pasaron como creemos que tendrían que haber pasado. Entonces esto no lo podemos cambiar y genera, también, puede generar ansiedad.

Muchas veces se asocia, por supuesto, a sentimientos de culpa de arrepentimiento. En el caso de la rumiación otro tipo de...otra palabra que podríamos utilizar es el PORQUÉ. Muchas veces es el preguntarse ¿por qué me pasó esto? ¿Por qué la vida es tan injusta conmigo? ¿Por qué no pasó lo otro? Se parece un poco al "ojalá". Es preguntarse una serie de cuestiones que muchas veces no tienen respuesta.

Entonces para sintetizar, yo diría que la perturbación emocional nos la provocamos con nuestro propio pensamiento enfocándonos de manera exagerada y terribilizadora en el pasado o en el futuro. En el pasado con la rumiación. Los "ojalás" y los "por qués", y hacia el futuro con las preocupaciones con el "¿Y si?, generándonos sentimientos de depresión, ansiedad o ambos.

¿La solución para esto? Pues básicamente cualquier enfoque suele basarse en dos puntos fundamentales: Uno es el distanciamiento. Y el otro es la acción. Que de esto hablaremos con más detenimiento próximamente.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Cómo motivarse y vencer la pereza



Hoy vamos a hablar sobre cómo motivarse y cómo vencer la pereza. Es un problema que nos afecta a todos en mayor o menor medida en algún momento de nuestra vida dependiendo de la época o de la actividad. Muchas veces nos pueden faltar ganas o motivación o chispa para hacer lo que tenemos que hacer, que puede ser estudiar, prepararnos para un examen o ponernos en una oposición o simplemente hacer ejercicio físico o cualquiera de las tareas rutinarias que tenemos que hacer en nuestra vida cotidiana.

Tenemos que empezar a lo mejor una actividad que es importante o no, que es rutinaria, pero que hay que hacerla y no tenemos ningunas ganas. Entonces ¿cómo abordamos esta falta de motivación, está pereza o esta postergación, que puede ser indefinida muchas veces?. Pues en primer lugar lo que habría que hacer es analizar las causas para poder poner una solución en base a las causas que provocan esta situación.

Estas causas pueden ser físicas o mentales. Las causas físicas pues son evidentes si tienes fiebre. A lo mejor puedes tener un cansancio muy importante porque tengas una anemia o algún tipo de enfermedad un problema tiroideo. En fin, cualquier problema orgánico o físico que te afecte y entonces pues un efecto secundario sería la falta de motivación y de hacer nada. Esto es normal y entonces lo que habría que hacer es visitar al médico y ver cómo solucionarlo o cómo solucionar estas causas orgánicas.

Y en segundo lugar hay una serie de causas que sería más bien bloqueos mentales más o menos inconscientes que es interesante que los conozcamos para poderlos abordar de una forma racional, y así podamos luchar mejor contra ellos.

El primero es no saber por dónde empezar. Puede ser que tengamos mucho que estudiar y nos sintamos desbordados por la cantidad de material y esto también puede pasar con cualquier otra situación. Entonces, si no sabemos por dónde empezar, ¿qué tenemos hacer?. Pues lo más práctico es por cualquier sitio, es decir, empezar a moverse, empezar a actuar y conforme vayamos actuando iremos aclarando la situación. Podemos ir tomando notas, podemos ir valorando, podemos ir ordenando, pero esa experiencia misma del actuar es la que nos provocará una inercia y una reflexión que nos hará situarnos cada vez mejor. O sea, lo primero es empezar. ¿No sabes por dónde empezar?. Actúa. Empieza...por donde sea.

El segundo bloqueo es que no quieres empezar hasta no tener confianza o seguridad en ti mismo o misma. Esto es una tontería. Si lo reflexionas, no puedes tener confianza en ti mismo o en ti misma si no has hecho nunca una actividad. Si no tienes ninguna experiencia o casi no tienes experiencia, la única confianza a esperar a tener es una fé o tener coraje para empezar algo a pesar de tu inseguridad. Estamos en lo mismo que lo anterior. Lo que hay que hacer es actuar y entonces irás adquiriendo una experiencia y una seguridad real en base a las experiencias positivas que vayas acumulando; pero lo que no puedes pretender es empezar a ver pacientes sin sentir inseguridad cuando eres un estudiante y tienes que hacer alguna historia clínica. O querer aprender a nadar y empezar desde el primer día sintiéndote con seguridad y confianza. Quien dice nadar o hacer una actividad profesional dice cualquier cosa. Primero has de ir acumulando esa experiencia y lo único que has de tener es fe y empezar a actuar lo mismo que antes.

Tercer bloqueo la comodidad. No querer sufrir nada. O sea, tener aversión al disconfort. Siempre se dice que lo que hay que hacer es ir más allá de la zona de confort...pues esto es lógico. Si quieres aprender y si queremos progresar, normalmente experimentaremos incomodidad. O sea, si quieres aprender a nadar o a correr en bicicleta, si no sabes nadar ni montar en bici, pues al principio te sentirás con inseguridad. Si quieres aprender un nuevo idioma y tienes que empezar a hablar, pues sentirás inseguridad. Entonces, tienes que ir un poco más allá... No quiere decir que seas suicida, pero una incomodidad tienes que sentir para irte habituando a la situación e ir aprendiendo e ir teniendo una retroalimentación. O sea, por definición, si no tienes experiencia es lo comentábamos antes... experimentarás inseguridad y también incomodidad. La comodidad vendrá con tiempo. O sea que esto hay que reflexionarlo para buscar esa incomodidad y así poder aprender. ¿La solución?. Lo mismo que antes acción.

Cuarto bloqueo el querer tener la certeza de que va a salir la cosa bien... de que nos va a salir bien. Pues esto...tampoco se sostiene. Vivir es incertidumbre. Si quieres garantías absolutas lo llevas mal porque nadie nos puede garantizar nada, nunca, en la vida. Sólo podemos calcular probabilidades. Esto no es un planteamiento de blanco y negro, es decir, no consiste en que te arriesgues a lo loco, pero sí asumir un nivel de incertidumbre en cuanto al resultado de nuestras acciones. Un ejemplo típico es la gente que se bloquea y no se quiere presentar a un examen porque no se lo sabe todo al cien por cien y no tiene la seguridad de que va a aprobar o que va a sacar una buena calificación y entonces fracasa ante este bloqueo perfeccionista. Es absurdo. Nadie te puede dar certezas. Aquí estamos en lo de siempre. Lo que hay que hacer es actuar y ver que es lo que pasa. Pones los medios y ya se verá.

El quinto bloqueo ¿cuál es? Pues no querer actuar y no querer empezar hasta no estar perfectamente motivado. Queremos empezar cuando estemos completamente comprometidos, completamente inspirados o todavía más... no querer actuar hasta no tener una pasión desbordante por el tema o por lo que tenemos que hacer. Esto es nefasto a la hora de conseguir cosas. En realidad, estamos poniendo la carreta delante del burro. A ver...lo que tira de la carreta es la acción. Lo que tenemos que hacer es primero actuar y después viene la motivación. No es al revés. No tenemos que estar motivados ni apasionados ni perfectamente comprometidos para empezar a actuar. Es lo contrario muchas veces. Empiezas a actuar a pesar de sentirte inseguro o insegura, a pesar de no tener un compromiso total, a pesar de la inseguridad, a pesar de no tener certeza de los resultados, a pesar de las dificultades. Tus pensamientos pueden ser negativos, tu actitud puede ser negativa, incluso puedes tener emociones negativas más o menos secundarias a esos pensamientos; pero lo que hay que hacer es llevarlos consigo y decir... saludarles... "Vale, muy bien. Es normal"... y empezar a actuar y empezar a moverse, y esta inercia actuará como una bola de nieve que hará que cada vez tengamos más ganas de hacer lo que tenemos que hacer...que puede ser estudiar, puede ser hacer ejercicio físico o puede ser salir o actuar en público si eso es lo que pretendemos, o lo que sea.

O sea que tener esa idea de la acción es muy importante y luego ya vendrá la inspiración y la motivación. Entonces, ¿cómo tenemos que proceder?. Pues como ya he dicho en cada uno de los anteriores puntos, la acción es lo más importante. El empezar a actuar a pesar de cualquier objeción que podamos tener. O sea, meterse en la cabeza que lo primero no es la motivación y estar motivados, sino lo primero es actuar dirigiéndonos a hacia los objetivos que consideramos importantes. Es interesante que estos objetivos... o es importante... que estén conectados con nuestros valores, con lo que nosotros consideramos importante para nuestra vida, pero tenemos que actuar a pesar de todas las inseguridades y después la motivación vendrá con toda su fuerza, incluso la pasión.

Muchas veces una cosa no nos gusta mucho, pero conforme la hacemos y la vamos haciendo cada vez más y mejor, estamos cada vez más motivados, tenemos cada vez más ganas de hacerlo, incluso podemos apasionarnos por algo que al principio nos dejaba indiferentes. O sea, lo importante es empezar poco a poco, a lo mejor pasito a pasito... Se dice que "¿cómo te comes un elefante?... Trocito a trocito"... Pues esto se aplica todo. Quiero decir que a lo mejor correr durante una hora te desanima, pero caminar durante unos minutos es fácil. Estudiar durante cuatro horas o cinco horas seguidas será difícil, pero estudiar durante quince minutos o media hora pues es mucho más fácil. Se puede utilizar una técnica que es el cronometraje. Es simplemente utilizar el cronómetro que hay en el móvil o uno que tengas de cualquier tipo y poner cinco minutos y hacer la actividad que tienes que hacer, sea la que sea, durante cinco minutos y cuando acabé los cinco minutos, paras o si decides que ya tienes una inercia, seguir hacia delante y seguir actuando. Pero todas estas estrategias van dirigidas a impulsarte actuar y aprovechar esa inercia.

O sea, como conclusión, empieza a actuar y la motivación vendrá después.