lunes, 13 de noviembre de 2017

5 Consejos para elegir correctamente una carrera universitaria

Hola qué tal! Muy buenas a todos. Aquí les traigo, 5 consejos para elegir correctamente una carrera universitaria.

Consejo número uno: "Objetivo en la vida".
Lo primordial en primer lugar es tener bien concisa la idea de tener un objetivo en la vida. Lo que quiero decir es cual es tu finalidad. Tu misión en el mundo. Ésto es muy diferente a los sueños, ya que hay mucha gente que por ejemplo desea viajar por el mundo, pero no tiene relación con eso. Para los que sean creyentes y crean en Dios, sería el motivo por el cual Dios los ha creado. Plantearse el objetivo en la vida es una de las cosas más difíciles que hay. Así que no te vayas a frustrar. Por ejemplo, hay mucha gente que estudia medicina porque dice que lo más importante es salvar vidas, los que estudian para ser profesores dirán que el futuro de la humanidad está en los niños. El que estudie derecho dirá que lo primordial para la humanidad será el orden y las leyes, pero el objetivo en la vida tampoco tiene que ser muy profundo. Puedes ser arquitecto porque simplemente te gusta. O puedes dibujar cómics porque simplemente también te gusta dibujar.

Número dos: "Investiga".
Si ya tenes decidido cuales son las cosas que te gustan y cual sería más o menos tu objetivo, vas a tener que investigar sobre eso mismo. Fíjate que en ningún momento hable todavía de carrera universitaria o de un trabajo; ya que te recomiendo sobre el tema en sí mismo. Si te gustan los animales, por ejemplo, investiga sobre los perros en la calle, o los animales en peligros de extinción.

Número tres: "No importa la dificultad".
Hay muchísima gente que amaría estar en la Antártida limpiando los pingüinos los cuales están bañados en petroleo. Hay muchísima gente que amaría estar en la Cruz Roja ayudando a miles de personas, y también quién no ha deseado ser un astronauta, o simplemente estudiar una carrera de ingeniería. Lo más importante, es no pensar en la dificultad, ya que todos tenemos las mismas capacidades para ejercer cualquier cosa. Capaz tengas más afinidad con algunas cosas, pero eso no quita que puedas hacer lo demás. La dificultad no importará cuando te des cuenta que estás haciendo algo que te encanta. El estudio será mucho más fácil. Además si te gustan dos cosas, ¿Por qué no hacerlas? ¿Para qué decidir cuál entre las dos? Podrías hacer las dos juntas, o simplemente hacer primero una y después la otra.

Número cuatro: "No importa el dinero".
Muchas personas deciden estudiar algo porque saben que le van a generar un gran ingreso. Pero, ésto no es nada bueno. Te vas a pasar treinta años de tu vida o más, haciendo algo que no te gusta. Pero ojo, vas a poder disfrutar de un montón de lujos. Pero, ¿Cómo te vas a sentir todas las mañanas cuando suene tu alarma? Tenes que pensar en algo en que aunque sean las cuatro de la mañana y no tengas ganas de levantarte, sabes que te enfrenta un grandioso día. Para vos será un simple hobby, algo que te encanta, todos los días vas a hacer algo que te fascina, no va a importarte el dinero. Además recordá que si sos muy bueno en algo, el dinero no va a ser poco. Y si sabes que al final va a ser poco, al final del día te sentirás satisfecho, porque te vas a sentir realizado.

Número cinco: "No elegir el trabajo familiar".
Que tus padres sean abogados, que sean dentistas o que tengan una empresa, no significa que tengas que seguir lo mismo que ellos. Vos deberás seguir tu propio camino, a menos que te guste lo que ellos hacen obviamente. Que te convenzan por ejemplo, para ser abogado o contador para ayudar al comercio familiar, no es algo bueno. Aunque sepas que vas a tener trabajo asegurado, ya que vas a trabajar en el negocio familiar, no es algo recomendable. Sí, vas a tener un trabajo joven, pero... No te va a satisfacer. Ésto tiene mucho que ver con el punto número cuatro. No sigas los pasos de tus padres porque ellos te lo dicen, o porque sea lo más fácil. Simplemente, seguí lo que te gusta hacer.

Comentame y decime que es lo que más te gusta hacer.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Lenguaje corporal para liderar un equipo de trabajo


Hoy os voy a hablar del lenguaje corporal adecuado a la hora de llevar el liderazgo o las riendas de un equipo de trabajo.

A menudo, en los equipos de trabajo o en equipos informales no existe una figura de líder previamente establecida. Esto significa que el liderazgo deberá surgir de forma natural por alguno de los miembros del grupo. ¿Te gustaría ser tú quien lleve las riendas de tu equipo en esta ocasión? En el artículo de hoy voy a compartir contigo 5 trucos del lenguaje corporal que te ayudarán a ser percibido inmediatamente como un o una líder en ese equipo. ¿Te apetece?

Quieres llevar las riendas del equipo, pero o no confías mucho en que tus habilidades sociales harán el trabajo, o crees que podrás ganarte al equipo pero aun así te gustaría reforzar tu objetivo con tu lenguaje corporal. ¡Perfecto! La estrategia del lenguaje corporal en esta ocasión irá orientada hacia una meta muy concreta: conseguir que las demás personas del equipo te perciban como el o la líder natural, pero que esa percepción sea espontánea y para nada agresiva.
Pues bien… 5 trucos rápidos para esto:
1- Mantén tu cabeza alta para transmitir seguridad y autoconfianza.
2- Mantén tus hombros hacia atrás para dejar ver que no hay nerviosismo ni inseguridad en ti.
3- Evita encorvarte, pues esa es la postura antilíder por excelencia.
4- Inclínate sutilmente hacia delante cuando seas tú quien habla, para generar implicación.
5- Inclínate sutilmente hacia atrás cuando quieras que sean los otros quienes hablen, para darles el turno sin tener que decir nada.

¡Venga! haz la prueba. Practica un poco en casa o con personas conocidas antes de presentarte ante el nuevo grupo que deseas liderar. Luego, lánzate al desafío y vuelve aquí para contarnos cuál ha sido el resultado. Me encantará leer tu experiencia en la sección de comentarios. Y si tú ya eres el líder natural de un equipo, cuéntanos: ¿qué elementos de tu lenguaje corporal crees que han ayudado a que así sea?

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

sábado, 28 de octubre de 2017

Cambios que experimenta tu bebé a partir de la quinta semana


¡Hola a todos y todas! Hoy te voy a contar cuáles son los cambios que experimenta un niño o una niña a partir de las 5 semanas de vida. Si tienes un bebé de esa edad, ten en cuenta que las 5 semanas son el mínimo a partir del cual se empiezan a producir estos cambios. Pero en realidad puede ocurrir a las 5, a las 6, o incluso a las 7 semanas. Tómatelo como una simple orientación para que sepas qué esperarte en la evolución de tu bebé. Aunque hay que tener en cuenta que cada bebé es un mundo!

Estos son los cambios que puedes esperar en tu niño o niña a partir de la quinta semana de vida…

Cambios en cuanto a su interés por su entorno:
- Observa las cosas durante más tiempo seguido y más a menudo.
- Escucha las cosas más a menudo y presta más atención.
- Se da más cuenta de que le tocan.
- Parece que percibe mejor distintos olores.
- Sonríe por primera vez, o lo hace más a menudo que antes.
- Emite sonidos guturales con más frecuencia.
- Expresa que algo le gusta o le disgusta más a menudo.
- Se nota que sabe “lo que va a ocurrir”, es decir, es capaz de anticipar secuencias.
- Permanece despierto más tiempo seguido y está más alerta.

Cambios corporales:
- Su respiración es más regular.
- Se sobresalta y tiembla menos que antes.
- Llora con lágrimas o lo hace con mas asiduidad que antes.
- Vomita menos.
- Eructa menos.
- ¡Y otra buena noticia! A esta edad, los bebés que inicialmente tuvieron problemas de inmadurez en el sistema digestivo es probable que los superen.

Cuéntame, ¿cuánto tiempo tiene tu bebé en estos momentos? ¿Y cuál es el cambio más reciente que has percibido en él y te ha hecho ilusión? Me encantaría leer tu experiencia en la sección de comentarios.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. La decisión es tuya.

jueves, 19 de octubre de 2017

Cómo educar en amor incondicional

Hola, hoy te voy a contar lo único que puedes hacer para que tus hijos e hijas te quieran de forma incondicional. Y sí, también en la adolescencia.

Pues bien, lo único que puedes hacer para que tu hijo/a te ame de forma incondicional es... Amarlo tú de forma incondicional. Las personas adquirimos este patrón desde muy muy pequeñas. Si somos educadas con amor condicional, aprendemos a amar de esa manera. Y este patrón es muy difícil de cambiar. Por eso, lo único que puedes hacer es amar incondicionalmente desde el mismo momento en que el bebé nace, porque si lo dejamos para el luego, ¿quién sabe si estaremos a tiempo de arreglarlo?

Si el amor que ha recibido siempre estaba condicionado por su desempeño o por su comportamiento, cuando llegue a la adolescencia tu hijo/a tenderá a manipularte y a controlarte, porque para eso es para lo que tú has estado utilizando tu amor. Si nunca ha sido amado/a de forma incondicional, tú tampoco recibirás esa clase de amor por su parte, porque no sabe cómo sentirlo, nunca ha aprendido. Por lo tanto, las muestras afectivas jamás deben ser utilizadas ni como premios ni como castigos.

Cuando su comportamiento deba ser corregido toma las medidas que consideres oportunas, pero siempre con amor. Cuando las niñas y los niños son pequeños, es fácil caer en el error del chantaje emocional porque quieren sentirse queridos, por lo tanto harán lo que haga falta con un poco de cariño. Pero cuando esos niños y niñas llegan a la adolescencia ya no son tan dependientes de ese amor familiar y sus decepciones e inseguridades se transforman en ira y en resentimiento.

Sabiendo que para muchas madres y padres esto de "corregir con amor" puede sonar un poco complicado, quiero pedirte tu ayuda. Ve a la sección de comentarios debajo de este post y cuéntanos cuál es tu estrategia para educar con amor. Y si no tienes hijos o hijas cuéntanos de qué modo se te ocurre que esto pueda ser posible.

Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

martes, 10 de octubre de 2017

Cómo preparar selectividad sin estresarse

Bienvenido/a. ¿Tienes que preparar la selectividad? Hoy te voy a dar unos sencillos consejos para preparar Selectividad sin estrés. Aunque se dice que la realidad supera la ficción, en este caso la selectividad parece mucho más de lo que es. Para que os lo creáis, hemos hablado con universitarios que nos cuentan su experiencia y consejos. Sigue atento para no perder detalle.

"Sin dormir, estudiar mucho. Básicamente".
Lucía: "Yo no me la preparé... nada, tenía que haberlo hecho, pero no. Llegué aquí y a los tres días ya tuve que hacer Selectividad. Así que lo que me pude mirar en esos tres días, que a parte era todo temario de 1º. De 2º no me miré nada, así que llegué un poco sin saber mucho, pero bueno. Sí, sí saqué buena nota, saqué un 7,9".

¿Cómo prepararse para selectividad? ¿Es tan dura como la pintan?
Sara: "Pues hombre, mi selectividad me la pintaron con mucho miedo. Con tienes que estudiar mucho, es todo un estrés. Y cuando llegas a la facultad, sobre todo en el primer examen estas como que no reaccionas absolutamente a nada, pero luego ya vas haciendo exámenes y te vas tranquilizando. Luego la gente decía me ha salido bien, me ha salido mal. Luego el típico me ha salido fatal. Ya te deprimías. Yo también he puesto eso, ¡oh dios mío!".

Álvaro: "Sí la verdad es que fue un poco, un poco intenso. Los nervios del saber o no saber. Pero al final, la verdad que es menos de lo que esperas".

Laura: "Es más fácil de lo que parece".

¿Cuánto tiempo tenemos que dedicar a estudiar?
Sara: "Pues estudiando. Teniendo en cuenta que acabamos en mayo las clases, pues desde antes, desde abril o por ahí ya empieza todo el estrés de apuntes, lo tengo todo me falta esto, lo otro, pero eso de abril hasta junio que fue la Selectividad... Esos tres meses un poco de tránsito".

Diego: "Un poco a partir de abril y ya está".

Laura: "Ya te pones en serio".

¿Qué necesitamos para estudiar bien?
Diego: "Pues la verdad que con los finales del colegio tuvimos bastante y la verdad que luego estudiándolo todo los días, un poco repasando todo y al final un poco, pues, el factor suerte".

Laura: "También te buscas tú un poco la vida, buscando información a parte".

¿Podemos parar a descansar?
Sara: "Luego siempre tienes pues el típico fin de semana tonto que dices hoy no estudio, pero luego..." ¿Nos ponemos ya a estudiar? "Y más o menos ahí, ahí está".

"Valdecas, en Vallecas". Antes de selectividad:
1 Apunta las fechas de examen. "La selectividad al fin y al cabo es un día. Tres. Bueno, tres días".

2. Recopila apuntes. "Mirándonos en Internet todos los exámenes corregidos. Y haciéndolos. Los profesores nos dan el temario y nosotros nos lo adaptamos a nosotros mismos, sabes, hacemos el resumen nosotros".

3. No estés nervioso y practica. "Y haciendo muchos exámenes, muchos (www.yaq.es/selectividad/examenes). A mí aprobar el curso, eso me pone nerviosa. La Selectividad, no.

Diego: "Pues que esté tranquilo, y que... mucha tranquilidad"

Laura: "Va a salir del examen diciendo bah...no era tanto comoooo..."

Diego: "Y a disfrutar del verano de después, así que con calma".

Sara: "Pues el consejo que le daría, pues que se tome Selectividad como si fuera un examen importante, pero no como si le fuera la vida en ello. No veo la necesidad de decir tengo que estar dos meses sin salir de mi casa, sin hacer nada, porque tampoco es eso". "Pues de momento no he.. yo por lo menos no he empezao".

¿Has visto? No hay por qué ponerse nervioso. Organízate y haz las cosas tranquilo. Pero si quieres saber más sobre cómo prepararse la selectividad hay un montón de webs que te ayudan a prepararte.

domingo, 1 de octubre de 2017

Manejar el estrés con la respiración

Hola, ¿qué tal? Hoy vamos a hablar sobre cómo la respiración se puede utilizar de una forma muy sencilla para gestionar o para manejar el estrés. Dijimos que había tres mecanismos fundamentales, uno simplemente es centrarse en la respiración, sin hacer nada especial. Hablamos después de la respiración concretamente abdominal o diafragmática y y después de la respiración profunda.  Respiraciones lentas, profundas, con espiraciones prolongadas. Se pueden hacer muchos tipos de ejercicios, pero estos tres enfoques son los más sencillos al menos desde mi punto de vista.

El centrarse simplemente en la respiración se utiliza como maniobra de distracción. Te sirve para centrarte en el aquí y ahora y para luego volverte a centrar y empezar de nuevo la tarea que estaba estabas realizando. La "respiración abdominal" consiste en que cuando inspiras hinchas el abdomen y cuando espiras deshinchas el abdomen. Es decir, como si tuvieras un tercer pulmón en el abdomen y que fuera el que utilizas. Esto hablando en sentido metafórico. Por supuesto no hay ningún pulmón en el abdomen. Para explicarlo pongamos un señor. Lo vemos de perfil. Entonces cuando inspira, el abdomen, cuando entra el aire, el abdomen se abomba. Cuando espira, cuando sale el aire, el abdomen se deshincha. ¿Todo esto por qué es?. Cuando haces la respiración abdominal, en realidad lo que estás haciendo es contrayendo y relajando el diaframgma que es una cúpula que está en la base los dos pulmones, de una forma más intensa y entonces claro, cuándo inspira  lo que hace es bajar más el diafragma y entonces empujas el paquete abdominal hacia fuera y por eso se abomba el abdomen. Y espiras, es decir cuando sacas el aire, haces lo contrario, metes el abdomen hacia dentro porque sube el diafragma y sale el aire.

Si nos fijamos de frente los pulmones tienen una forma como de pirámide. Con la tráquea, los bronquios... Si nos fijamos la parte inferior es más ancha, cae más aire y  en la parte superior, más estrechita y cae menos aire. Aquí estaríamos en la parte apical y , aquí abajo, basal. Entonces cuando haces una respiración abdominal o diagragmática, porque movilizas el diafragma, movilizas más el diafragma. Lo que estás haciendo es por una parte movilizar más oxígeno. Aumentas tu capacidad pulmonar. Entonces va más oxígeno a la sangre y llega más oxígeno al cerebro a los músculos y a los diferentes órganos, o sea es un tipo de respiración más más EFICIENTE. Luego, por otra parte, con los movimientos diafragmáticos lo que produces es una estimulación parasimpática.

En el sistema nervioso autónomo tiene dos partes fundamentales que serían el sistema nervioso simpático y parasimpático que el simpático asociado más con la reacción de estrés y el parasimpático con la tranquilidad o de relajación y entonces con estos movimientos se produce una estimulación vagal que es el nervio fundamental del sistema parasimpático y por eso sirve para producir una relajación, una sensación de relajación, o sea que tenemos el aumento de oxígeno, la estimación parasimpática y después la maniobra de distracción que hemos  comentado antes y que nos sirve para centrarnos en él aquí aquí y ahora.

Esos tres mecanismos fundamentales son muy útiles para todo esto de la respiración como manejo del estrés. Y por último comentábamos en el tema de la respiración profunda que básicamente debes hacer una serie respiraciones lentas y profundas: una, dos, tres... de 5 a 20, depende. Durante el día, que las puedes hacer tanto sentado, estirado o de pie, e incluso andando, que consiste en hacer una espiración profunda y lenta y luego una inspiración espontánea y suave y luego una inspiración espontánea  y suave sin forzar... Esto lo vas haciendo así durante varias veces, 12  a 20, las que te apetezca, para evitar el provocar un mareo, es lo único que tienes que el vigilar. Lo que tú te sientas cómodo/a y entonces si esto lo haces durante varias veces día, dos, tres, cuatro, cinco veces al día sin obsesionarte, sin presionarte, conseguirás que, con el tiempo, en una semana, dos semanas, encontrarte más relajado/a. Sobre todo si combinas la respiración abdominal con la profunda. Y eso es todo.

Simplemente, pues esto, respiración, concentrarse en la respiración abdominal, en la respiración profunda y el saber qué son eficaces porque aumentas oxígeno, aumentar la eficiencia, y provocas una estimulación del sistema parasimpático y consigues también céntrate en el aquí y ahora por la maniobra de distracción de tus pensamientos. Si tenéis algún comentario, lo podéis hacer en el blog. Y eso es todo. Muchas gracias.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Cómo provocarte un momento creativo?

Hola, hoy te voy a hablar de la anatomía del momento creativo para que sepas cómo autoprovocártelo. Hay un libro genial que me gustaría recomendarte si te interesa desarrollar tu capacidad creativa. Sus autores son los prestigiosos profesores Goleman, Kaufman y Ray y su título “El Espíritu Creativo”.

En este libro, los autores hablan, entre muchas otras cosas, de las fases que componen el momento creativo. Este momento empieza con tu propia voluntad de producir una idea creativa de modo que, si te apetece, puedes empezar por la fase 1, que es la que depende de ti en mayor medida, y verás qué ocurre luego. Estas son las 4 fases de la anatomía de un momento creativo según Goleman, Kaufman y Ray:

Fase 1: Preparar el camino. En esta primera fase debes dedicarte a absorber información nueva. Sumérgete en el problema y busca cualquier información que pueda resultarte relevante. Es un error muy común quedarse con la solución tradicional y autocensurar las propias ideas juzgándolas antes de tiempo. Evita cometer este error a toda costa. Empápate de conocimiento, todo el que puedas y date tiempo. Es absolutamente normal sentir frustración en algún momento de esta fase, porque quieres obtener resultados rápidamente, pero ten paciencia; aun te quedan 3 fases más.

Fase 2: Incubación. La incubación tiene lugar simultáneamente con la anterior, cuando ya has indagado bastante en el tema o cuando te das un momento de reposo después de tan intensiva búsqueda de información. Tu mente continúa buscando una solución aunque no estés pensando conscientemente en el tema sobre el que deseas producir una idea creativa. Es tu subconsciente el que trabaja por ti en esta fase.

Fase 3: Soñar despierta o despierto. Esta fase ocurre en los momentos más inesperados, todos esos en los que no sólo no estás pensando en el tema en cuestión conscientemente, sino que no estás pensando conscientemente en ningún tema en particular, por ejemplo, en la ducha, durante un viaje en la carretera, un paseo… En esos momentos tu mente está mucho más abierta a inventiva del inconsciente.

Fase 4: Iluminación. Finalmente, la iluminación es ese instante mágico en el que, de repente, se te ocurre una respuesta creativa como salida de la nada. Es el momento eureka y éste no depende de ti… ocurrirá cuando tenga que ocurrir.

Ahora que conoces las 4 fases del momento creativo, ¿recuerdas haber pasado por ellas antes? ¿Y en referencia a qué asunto tienes intención de emplearlas ahora? Pásate por la sección de comentarios y cuéntanoslo.

Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!