domingo, 15 de julio de 2018

¿Qué podemos aprender de antiguos esqueletos?


Entre 2008 y 2012 los arqueólogos excavaron los escombros de un antiguo hospital en Inglaterra. En el proceso, descubrieron una serie de esqueletos. Uno, en particular, pertenecía a un hombre rico que vivió en el siglo XI o XII y que murió de lepra  entre los 18 y 25 años de edad. ¿Cómo sabemos todo esto? ¿Solo examinando algunos  huesos viejos cubiertos de tierra?

Incluso siglos después de morir, los esqueletos llevan características que nos hablan sobre sus identidades. Utilizando herramientas y técnicas modernas, podemos leer esas características como pistas. Esta es una rama de la ciencia conocida como antropología biológica. Permite a los investigadores agrupar detalles sobre individuos antiguos e identificar acontecimientos históricos que afectaron a poblaciones enteras.

Cuando los investigadores descubren un esqueleto, algunas de las primeras pistas que recogen, como la edad y el género, residen en su morfología, que es la estructura, apariencia y tamaño de un esqueleto. Los huesos, al igual que la clavícula, dejan de crecer a los 25 años, por lo que un esqueleto con una clavícula sin formarse completamente debe ser más joven que 25. Igualmente, las placas en el cráneo pueden continuar fusionándose hasta los 40 años, y algunas veces más tiempo. Combinando esto con algunas pistas esqueléticas microscópicas, los antropólogos físicos pueden estimar la edad aproximada de la muerte.

Por su parte, los huesos de la pelvis revelan el género. Biológicamente, las pelvis femeninas son más anchas, para permitir a las mujeres dar a luz, en tanto que las masculinas son más estrechas. También evidencian signos de enfermedades antiguas. Trastornos como la anemia dejan huellas en los huesos. Y la condición de los dientes puede revelar pistas sobre factores como la dieta y la desnutrición, que a veces se correlacionan con la riqueza o la pobreza.

Una proteína llamada colágeno puede darnos aún información más detallada. El aire que respiramos, el agua que bebemos y la comida que comemos, dejan huellas permanentes en nuestros huesos y dientes en forma de compuestos químicos. Estos compuestos contienen cantidades medibles llamadas isótopos. Los isótopos estables en el colágeno óseo y el esmalte dental varían entre los mamíferos dependiendo de donde vivieron y lo que comían. Así, al analizar estos isótopos, podemos extraer inferencias directas sobre la dieta y la ubicación de las personas históricas.

No solo eso, sino que durante la vida, los huesos sufren un ciclo constante de remodelación. Así que si alguien se mueve de un lugar a otro, los huesos sintetizados después de ese movimiento también reflejarán las nuevas firmas  isotópicas del entorno circundante. Eso significa que los esqueletos se pueden utilizar como mapas migratorios.

Por ejemplo, entre 1-650 dC, la gran ciudad de Teotihuacan en México estaba formada por miles de personas. Los investigadores examinaron las proporciones de isótopos en el esmalte dental, que detallaba sus dietas cuando eran jóvenes. Encontraron evidencia de migración significativa hacia la ciudad. La mayoría de los individuos nacieron en otra parte. Con un análisis geológico y esquelético adicional, se puede hacer un mapa de procedían esas personas.

Ese trabajo en Teotihuacan es también un ejemplo de cómo los bioantropólogos estudian esqueletos en cementerios y fosas comunes, y analizan sus similitudes y diferencias. De esa información, se pueden deducir sus creencias culturales, normas sociales, guerras y lo que causó sus muertes.

Hoy utilizamos estas herramientas para responder grandes preguntas sobre cómo fuerzas, como la migración y las enfermedades, conforman el mundo moderno. El análisis de ADN es incluso posible en algunos restos antiguos  relativamente bien conservados. Eso nos ayuda a entender cómo enfermedades como la tuberculosis han evolucionado a lo largo de los siglos y podemos hoy elaborar mejores tratamientos para la gente.

Los antiguos esqueletos nos pueden dar una sorprendente buena visión del pasado. Así que si tus restos son algún día enterrados intactos, ¿qué podrían aprender de ellos los arqueólogos del futuro lejano?

jueves, 5 de julio de 2018

El mito de Cupido y Psique


"La belleza es una maldición", pensó Psique, mientras miraba el acantilado donde había sido abandonada por su padre. Había nacido con la perfección física tan completa que fue adorada como la nueva encarnación de Venus, la diosa del amor. Pero los amantes humanos de la vida real estaban demasiado intimidados incluso para acercarse a ella. Cuando su padre pidió consejo al Oráculo de Apolo, el dios de la luz, la razón y la profecía, le dijeron que abandonara a su hija en un acantilado donde se casaría con un mal alado cruel y salvaje.

Sola en el acantilado, Psyche sentía a Zephyr el viento del oeste levantándola suavemente en el aire. La puso ante un palacio. "Estás en casa", dijo una voz invisible. "Tu marido te espera en el dormitorio, si te atreves a conocerlo".

Era lo suficientemente valiente, se dijo Psyche a sí misma. La habitación estaba tan oscura que no podía ver a su marido. Pero no lo sentía como una serpiente. Su piel era suave, su voz y su manera eran suaves. Ella le preguntó quién era él, pero él dijo que esa era la única pregunta que él nunca podría contestar. Si ella lo amaba, no tendría que saberlo.

Sus visitas continuaron noche tras noche. En poco tiempo, Psique estaba embarazada. Ella se regocijó, pero también estaba contrariada. ¿Cómo podía criar a su bebé con un hombre que nunca había visto? Esa noche, Psyche se acercó a su marido durmiente con una lámpara de aceite. Lo que encontró fue al dios Cupido que envió dioses y humanos  lujuriosos unos tras otros con los pinchazos de sus flechas.

Psique dejó caer su lámpara, quemando a Cupido con aceite caliente. El dijo que había estado enamorado de Psique desde que su celosa madre, Venus, le pidió avergonzar a la joven pinchándola con una flecha. Pero arrebatado por la belleza de Psique, Cupido usó la flecha para sí mismo. No creía, sin embargo, que los dioses y los humanos pudieran amar como iguales.

Al conocer su forma real, la esperanza de felicidad de ella se desvaneció, así que él se fue lejos. Psique se quedó desesperada hasta que la voz invisible volvió para decirle que era posible que ella y Cupido se amaran como iguales. Animada, se dispuso a encontrarlo. Pero Venus interceptó a Psique y dijo que ella y Cupido solo podrían casarse si ella completaba una serie de tareas imposibles.

Primero, Psyche debía ordenar una enorme pila de semillas en una noche. Cuando ella estaba a punto de abandonar las esperanzas, una colonia de hormigas tuvo compasión de ella y la ayudó con el trabajo. Pasó con éxito la primera prueba.

Después Psique tuvo que traer a Venus el vellón de la oveja dorada, que tenía fama de destripar a aventureros callejeros, pero un dios del río le mostró cómo recoger el vellón que las ovejas habían enganchado sobre zarzas, y ella lo logró.

Finalmente, Psique tuvo que viajar al Inframundo y convencer a Proserpina, reina de los muertos, de poner una gota de su belleza en una caja para Venus. Una vez más, la voz invisible vino a ayudar a Psique. Dijo que llevara pasteles para Cerberus, el perro guardián del Inframundo y dinero para pagar al barquero, Charon para transportarla por el río Styx. Con su tercera y última tarea completa, Psique volvió a la tierra de los vivos. Justo fuera del palacio de Venus,  abrió la caja de la belleza de Proserpina, con la esperanza de guardar algo para ella. Pero la caja estaba llena de sueño, no de belleza, y Psyche se derrumbó en el camino.

Cupido, ahora recuperado de sus heridas, voló hacia su novia dormida. Le dijo que se había equivocado. Su audacia frente a lo desconocido demostró que era más que su igual. Cupido le dio a Psique amborsia, néctar de los dioses, haciéndola inmortal. Poco después, Psique dio a luz a su hija. la llamaron Placer, y ella, Cupido y Psique, cuyo nombre significa alma, han estado complicando la vida amorosa de la gente desde entonces.

sábado, 9 de junio de 2018

¿Quién fue Confucio?

La mayoría de la gente reconoce su nombre y sabe que es famoso por decir algo, pero viendo el impacto de larga duración de sus enseñanzas en el mundo, muy pocas personas saben quién fue Confucio realmente, qué dijo realmente, y por qué lo dijo.

En medio del caos del siglo VI a.C. en China, donde los estados en guerra luchaban sin fin entre sí por la supremacía, y los gobernantes eran asesinados con frecuencia, a veces por sus propios familiares, Confucio ejemplificaba la benevolencia y la integridad y, a través de su enseñanza, se convirtió en uno de los más grandes filósofos de China. Hijo de noble, pero criado en la pobreza desde edad muy temprana tras la prematura muerte de su padre, Confucio desarrolló lo que sería una empatía de toda la vida por el sufrimiento de la gente común. Apoyando apenas a su madre y su hermano con discapacidad como pastor y administrador en un granero, y con otros trabajos, fue solo con la ayuda de un amigo rico que Confucio pudo estudiar en los Archivos Reales, donde formó su visión del mundo.

Aunque los textos antiguos allí eran considerados por algunos como reliquias irrelevantes del pasado, Confucio se inspiró en ellos. A través del estudio y la reflexión, Confucio llegó a creer que el carácter humano se forma en la familia y por la educación en el ritual, la literatura y la historia. Una persona cultivada de esta manera trabaja para ayudar a los demás, guiándolos por inspiración moral en vez de hacerlo por fuerza bruta.

Para poner su filosofía en práctica, Confucio se hizo asesor del gobernante de su estado natal de Lu. De otro estado enviaron al gobernante de Lu una tropa de bailarinas como regalo; el gobernante ignoró sus deberes disfrutando de las chicas en privado, y Confucio renunció en repudio. Pasó los siguientes años viajando de estado en estado, buscando un gobernante digno de servicio y se aferró a sus principios. No fue fácil.

De acuerdo con su filosofía, y contrariamente a la práctica del momento, Confucio disuadió a gobernantes de confiar en castigos severos y en el poder militar para gobernar sus tierras porque creía que un buen gobernante inspira a otros a seguirlo de manera espontánea en virtud de su carisma ético. Confucio creía también que el amor y el respeto aprendidos en la familia son fundamentales para todas las otras virtudes, el deber personal a la familia, a veces reemplazará obligaciones con el Estado. Por eso, cuando un duque se jactó de que sus súbditos eran tan rectos que un hijo testificó en contra de su propio padre cuando su padre robó una oveja, Confucio informó al duque que los padres e hijos genuinamente rectos se protegen entre sí.

Durante sus viajes, Confucio casi muere de hambre, fue encarcelado brevemente, y su vida fue amenazada en varias oportunidades. Pero no se amargó. Confucio tenía fe en que el cielo tenía un plan para el mundo, y enseñó que una persona virtuosa siempre podía encontrar la alegría en el aprendizaje y la música.

Al no encontrar el gobernante que buscaba, Confucio regresó a Lu y se convirtió en un maestro y filósofo tan influyente que ayudó a modelar la cultura china y reconocemos su nombre en todo el mundo, incluso hoy. Para sus discípulos, Confucio fue la encarnación viviente de un sabio que conduce a otros a través de su virtud, y registraron sus dichos que, con el tiempo, fueron editadas en un libro titulado "Las analectas".

Hoy, millones de personas en el mundo adhieren a los principios de Confucio, y aunque su significado preciso se ha debatido durante miles de años, cuando le pidieron que resumiera sus enseñanzas en una sola frase, el propio Confucio dijo: "No hagas a otros lo que  no quieres para ti mismo".

2500 años después, sigue siendo un sabio consejo.

sábado, 2 de junio de 2018

La historia geológica de America del Norte

La geografía de nuestro planeta está en proceso de cambio. Cada continente en todo el mundo resurge en una o varias placas tectónicas, cambiando de manera espectacular con el tiempo. Hoy nos centraremos en América del Norte y cómo su paisaje familiar y características emergieron a lo largo de cientos de millones de años.

Nuestra historia comienza hace unos 750 millones de años. Conforme el supercontinente Rodinia se vuelve inestable, se agrieta a lo largo de lo que hoy es la costa oeste de América del Norte para crear el Océano Pantalasa. Quedó un continente ancestral llamado Laurentia, que crece en los siguientes cientos de millones de años producto del choque con cadenas de islas que le añaden masa de tierra.

Nos situamos en 400 millones de años atrás. La costa este de hoy, la enorme placa africana avanza poco a poco al oeste, cerrando el antiguo Océano de Lapetus. Por último, choca con Laurentia hace 250 millones de años para formar otro supercontinente, Pangea. La inmensa presión hace surgir fallas y plegamientos, apilando rocas hasta formar las montañas Apalaches.

Avancemos un poco. Unos 100 millones de años después Pangea se fractura, abriendo el Océano Atlántico Sur entre la nueva Placa Norteamericana y la Placa Africana. Seguimos avanzando y ahora la Placa Farallón se desplaza hacia el este y converge con la costa occidental de hoy. La mayor densidad de la Placa Farallón la hace hundirse bajo América del Norte.
Esto se conoce como subducción, y dispersa el agua en el manto lleno de magma. Esto reduce el punto de fusión del magma y hace que se eleve en la placa de América del Norte suprayacente. Desde una cámara subterránea, el magma se desplaza hacia arriba y entra en erupción a lo largo de una cadena de volcanes. El magma todavía bajo tierra se enfría lentamente, cristalizando para formar roca sólida, incluyendo el granito de hoy  del Parque Nacional de Yosemite y de la Sierra Nevada. Volveremos a esto más adelante.

Ahora, estamos a 85 millones de años atrás. La Placa Farallón se vuelve menos empinada, causando actividad volcánica con  extensión al este y finalmente cesa. Cuando la Placa de Farallón se hunde, comprime América del Norte, elevando sierras como las Montañas Rocosas, que se extienden a más de 5000 km. Poco después, la Placa de Eurasia se fractura desde América del Norte, abriendo el Océano Atlántico Norte. Avanzamos de nuevo.

La meseta de Colorado ahora se eleva, probablemente debido a una combinación de flujo hacia arriba del manto y un engrosamiento de la placa de América del Norte. En futuros milenios, el río Colorado con el tiempo esculpirá la meseta en el épico Gran Cañón. Hace 30 millones de años la mayor parte de la Placa Farallón se hunde en el manto dejando solo pequeñas esquinas todavía hundidas. Las placas del Pacífico y América del Norte convergen y se forma un nuevo límite llamado falla de San Andrés.

Aquí, América del Norte se mueve hacia el sur, deslizándose contra la placa del Pacífico que se desplaza hacia el norte. Este límite de placa todavía existe hoy, y se mueve alrededor de 30 mm por año capaz de causar terremotos devastadores. San Andrés también se desprende en el oeste de América del Norte a través de una amplia zona agrietada. Esta región extensa se llama la región de Cuencas y Cordillera y por levantamiento y erosión, es responsable de destapar el antiguo  granito de Yosemite y la Sierra Nevada.

Hace 15 millones de años atrás el magma desde el manto quema un agujero gigante en el oeste de América del Norte, periódicamente en erupción sobre la superficie. Hoy en día, este punto de acceso alimenta un súper volcán activo por debajo del Parque Nacional de Yellowstone. No ha erupcionado en los últimos 174 000 años, pero si lo hiciera, su pura fuerza podría cubrir la mayor parte del continente con ceniza lo que ennegrecería el cielo y amenazaría a la humanidad.
El supervolcán de Yellowstone es solo un recordatorio de que la Tierra sigue hirviendo bajo nuestros pies. Sus placas móviles ponen al planeta en un estado de flujo constante. En otro pocos cientos de millones de años, quién sabe cómo habrá cambiado el paisaje de América del Norte.

A medida que el continente se transforma poco a poco en algo desconocido, solo el tiempo geológico lo explicará.

martes, 22 de mayo de 2018

¿Eres un cuerpo con una mente o una mente con un cuerpo?

Mira tu mano. ¿Cómo sabes que es realmente tuya? Parece obvio, salvo que hayas vivido la ilusión de la mano de goma. En este experimento, una mano falsa se coloca frente a ti y tu mano real está escondida detrás de una pantalla. Ambas se acarician simultáneamente con un pincel. No importa cuánto te recuerdes que la mano falsa no es tuya, finalmente empiezas a sentir que es así, e inevitablemente te estremeces cuando se ve amenazada con un cuchillo.

Eso puede ser solo un truco temporal, pero habla de una verdad más grande: nuestros cuerpos, las partes físicas y biológicas de nosotros, y nuestras mentes, el pensamiento, los aspectos conscientes, tienen una relación complicada y enredada

¿Cuál te define principalmente a ti o a ti mismo? ¿Eres un cuerpo físico que solo experimenta pensamientos y emociones como resultado de las interacciones bioquímicas en el cerebro? Eso sería un cuerpo con una mente.

¿O hay alguna parte no física de ti que está tirando de las cuerdas pero podría vivir fuera de tu cuerpo biológico? Eso sería una mente con un cuerpo.

Eso nos lleva a una vieja pregunta de si el cuerpo y la mente son dos cosas separadas. En un famoso experimento mental, el filósofo del siglo XVI René Descartes señaló que incluso si todas nuestras sensaciones físicas fueran solo un sueño alucinatorio, nuestra mente y pensamientos todavía estarían allí. Eso, para él, fue la prueba definitiva de nuestra existencia. Y lo llevó a concluir que la mente consciente es algo separado del cuerpo material que forma el núcleo de nuestra identidad.

La noción de una conciencia no física se hace eco de la creencia de muchas religiones en un alma inmaterial para las cuales el cuerpo es solo una cáscara temporal. Si aceptamos esto, surge otro problema. ¿Cómo puede una mente no física  interactuar con el cuerpo físico? Si la mente no tiene forma, peso o movimiento, ¿cómo puede mover tus músculos? O si suponemos que puede, ¿por qué tu mente solo puede mover tu cuerpo y no otros?

Algunos pensadores han encontrado formas creativas para sortear este dilema. Por ejemplo, el sacerdote y filósofo  francés Nicolas Malebranche afirmó que cuando pensamos en alcanzar un tenedor, en realidad es Dios quien mueve nuestra mano. Otro filósofo sacerdote llamado George Berkeley concluyó que el mundo material es una ilusión, que existe solo  como percepciones mentales.

Esta cuestión de la mente versus el cuerpo no es solo dominio de los filósofos. Con el desarrollo de la psicología y la neurociencia, los científicos han pesado, también. Muchos científicos modernos rechazan la idea de que hay alguna distinción  entre la mente y el cuerpo. La neurociencia sugiere que nuestros cuerpos, junto con sus sentidos físicos, están profundamente integrados con la actividad en nuestros cerebros para formar lo que llamamos conciencia. Desde el día en que nacemos, nuestro desarrollo mental se forma por la interacción de nuestro cuerpo con el mundo externo. Cada visión, sonido y tacto crean nuevos mapas y representaciones en el cerebro que finalmente se vuelven responsables de regular nuestra experiencia de nosotros mismos.

Y tenemos otros sentidos, además de los típicos cinco, como la sensación de equilibrio y un sentido de la ubicación relativa de nuestras partes del cuerpo. La ilusión de la mano de goma, y experimentos de realidad virtual similares, muestran que los sentidos pueden confundirnos fácilmente en nuestro juicio de nosotros mismos. También sugieren que nuestro cuerpo y las sensaciones externas son inseparables de nuestra conciencia subjetiva. Si es así, quizás el experimento de Descartes estuvo equivocado desde el principio. Después de todo, si cerramos los ojos en una habitación silenciosa, la sensación de tener un cuerpo no es algo que podamos imaginarnos.

Esta cuestión de mente y cuerpo se vuelve particularmente interesante en un momento en el que estamos considerando tecnologías futuras, tales como prótesis neuronales y robots portátiles que podrían convertirse en partes extendidas de nuestros cuerpos. O la idea un poco más radical de la carga mental, que da la posibilidad de vida inmortal sin cuerpo al transferir una conciencia humana a una computadora. Si el cuerpo está profundamente mapeado en el cerebro, entonces al extender nuestro sentido del yo a nuevos dispositivos portátiles, nuestros cerebros pueden eventualmente adaptarse a una versión reestructurada con nuevas representaciones sensoriales. O tal vez subir nuestra conciencia a una computadora podría no ser posible a menos de que también podamos simular un cuerpo capaz de proporcionar sensaciones físicas.

La idea de que nuestros cuerpos son parte de nuestra conciencia y viceversa tampoco es nueva. Se encuentra ampliamente  en el pensamiento budista, así como en los escritos de filósofos de Heidegger a Aristóteles. Pero por ahora, aún nos queda la pregunta abierta de lo que exactamente es nuestro yo. ¿Somos una mente equipada con un cuerpo físico como sugirió Descartes? ¿O un organismo complejo que ha ganado conciencia durante millones de años de evolución gracias a un cerebro más grande y más neuronas que nuestros antepasados distantes? ¿O algo completamente diferente que nadie ha soñado hasta ahora?

domingo, 13 de mayo de 2018

Dinosaurios depredadores del Cretácico en el Sáhara

En la tierra hay pocos lugares más inhóspitos para la vida que el completamente seco desierto del Sáhara. Pero, no siempre fue así. Hace 100 millones de años, a mediado del periodo conocido como Cretácico, un enorme río atravesaba la región desde Egipto hasta Marruecos.

El mundo entero en ese entonces era muy diferente. Los continentes aún no habían ocupado su presente posición. Las temperaturas extremas eran algo común y las tormentas feroces hacían la vida impredecible. Los dinosaurios prosperaban sobre tierra. Los pterosaurios sobrevolaban los cielos y gigantescos reptiles marinos y tiburones nadaban en los cálidos mares. Mamíferos pequeños, nuestros ancestros, vivían literalmente en la sombras de estas criaturas extraordinarias, en este mundo de predadores enormes.

El Río de Gigantes como algunos denominan esta región que es hoy África del Norte era particularmente peligrosa. En muchos ecosistemas hay soledad en la cima de la cadena trófica. Normalmente no hay presas suficiente para sostener muchos predadores. Sin embargo, una increíble variedad de presa acuática en el ecosistema marino pudo haber permitido la coexistencia de una gran y diversa población de superpredadores.

Sabemos esto gracias a la abundancia de fosiles que encontramos en esa area llamado la Fauna Kem Kem Muchos de los depredadores que descubrimos tenían cabezas y cuerpos que los hacían excepcionalmente aptos para la caza de diferentes tipos y tamaños de presa acuática. Esto permitió que muchos depredadores Kem Kem obtuvieran una gran ventaja de la abundancia de comida en este medio: el pescado. Esto les permitió evitar la competición directa con los depredadores persiguiendo animales sobre la tierra.

Especies de presa en el río tenían que hacer frente a ataques de todas partes incluso desde el cielo. Reptiles voladores dominaban los cielos Alanqa Saharica tenía una envergadura de hasta 9 m y una mandíbula larga y delgada que le ayudaba pillar pescados y pequeños animales terrestres. Por lo menos siete diferentes tipos de  predadores similar al cocodrilo patrullaban la vías navegables incluyendo el aproximadamente 10 m de largo elosuchus y muchas especies de dinosaurios carnívoros del tamaño del t-rex llamados Theropods vivían juntas.

En el Río de Gigantes, el spinosarus era el rey. Con 15 m de largo este dinosaurio era aún más largo que el t-rex con piernas traseras cortas y musculosas, una cola flexible y pies anchos. Con una vela de 2 m de alto que advertía a otras criaturas de su tremendo tamaño e incluso pudo haber sido útil para atraer a una pareja. La mandíbula larga y delgada del Spinosaurus tenía dientes cónicos, perfectos para rápidamente atrapar presas acuáticas resbaladizas. Este superpredador, al igual que su ecosistema es único en la historia de la vida sobre el planeta. Todo lo que resta de estos predadores feroces son sus fósiles.

Hace aproximadamente 93 millones de año, el nivel del mar subió sumergiendo la región Kem Kem en un mar de poca profundidad. Decenas de millones de años más tarde, un impacto de asteroide erupciones volcanicas y cambios asociado con el clima extinguió a los dinosaurios, ptesaurs y  muchos otros grupos de animales y plantas incluyendo su ecosistema único. La extinción masiva dio pie al ascenso de nuevas aves, mamiferos más grandes y finalmente, nosotros.

viernes, 4 de mayo de 2018

Porque deberías leer a Virginia Woolf

¿Y si William Shakespeare hubiera tenido una hermana con tanta imaginación, tanto ingenio y tanto don de la palabra como él? ¿Habría ido a la escuela y enardecido el escenario?

En su ensayo "Una habitación propia", Virginia Woolf argumenta que esto habría sido imposible. Se inventa una hermana ficticia encerrada en su casa, garabateando unas páginas a ratos perdidos hasta que finalmente tiene que huir para no ser entregada en matrimonio. Mientras su hermano se hace rico y famoso, ella termina abandonada en el anonimato.

En este ejercicio mental, Woolf demuestra la tragedia del genio reprimido, y retrocede en el tiempo buscando rastros de estas historias ocultas. Woolf escribió: "Cuando leemos sobre una bruja zambullida en agua, una mujer poseída de los demonios, una sabia mujer que vendía hierbas o incluso un hombre muy notable que tenía una madre, nos hallamos, creo, sobre la pista de una novelista malograda, una poetisa reprimida, alguna Jane Austen muda y desconocida".

"Una habitación propia" plantea un mundo que se priva de grandes obras de arte debido a la exclusión y la desigualdad. ¿Cuál es la mejor manera de entender la experiencia interna de la alienación? En sus ensayos y en su narrativa, Virginia Woolf hace uso del lenguaje para describir la naturaleza inasible de la experiencia subjetiva. A menudo sus personajes llevan vidas interiores que se contradicen totalmente con lo que exteriorizan. Para poder entender estas diferencias la próxima vez que lean a Woolf, aquí hay algunos aspectos de su vida y su trabajo para tener en cuenta.

Nació en 1882 con el nombre de Adeline Virginia Stephen, en el seno de una gran familia adinerada, lo que le permitió dedicarse a las artes. A la muerte de su madre en 1895, le siguió la muerte de su media hermana, de su padre y de su hermano, todo en un lapso de 10 años. Estas pérdidas provocaron el primer episodio depresivo de Woolf, y su posterior internación.

En su juventud, compró una casa en el barrio londinense de Bloomsbury junto con sus hermanos. Esto la introdujo en un círculo de personalidades creativas, incluyendo E.M. Forster, Clive Bell, Roger Fry, y Leonard Woolf. El círculo se hizo conocido como el "Grupo de Bloomsbury", y Virginia y Leonard se casaron en 1912.

Los miembros del grupo eran figuras importantes del modernismo, un movimiento cultural que buscaba experimentar con las formas de representar la realidad. Los rasgos de la literatura modernista incluyen el uso del flujo de conciencia, el monólogo interior, la distorsión temporal, y puntos de vista múltiples o variables. Estos aparecen en la obra de Ezra Pound, Gertrude Stein, James Joyce, y la misma Woolf.

Woolf empezó a escribir "La Sra. Dalloway" mientras leía "Ulises" de Joyce. Como "Ulises", la historia se desarrolla en el transcurso de un solo día y comienza con una situación aparentemente prosaica. "La señora Dalloway dijo que ella misma compraría las flores". Pero la novela se adentra en el pasado traumático de los personajes, entrelazando el mundo interior de la dama de alta alcurnia Clarissa Dalloway, con el de Septimus Warren Smith, un excombatiente atormentado.

Woolf usa el monólogo interior para hacer un contraste entre la riqueza del mundo de la mente y la vida exterior de sus personajes. En su novela "Al faro", momentos banales, como una cena o la pérdida de un collar, provocan revelaciones psicológicas en las vidas de los Ramsay, una versión ficticia de la familia de Woolf en su juventud. "Al faro" también contiene uno de los ejemplos más famosos de la innovadora representación del tiempo que caracteriza a Woolf.

La sección "Pasa el tiempo", condensa diez años en unas 20 páginas. Aquí, la ausencia de personas en la casa de la playa de los Ramsay le permite a Woolf reinventar el tiempo en instantes y fragmentos. "La casa estaba vacía, abandonada. Vacía como una concha en un montón de arena llena de granos de sal al abandonarla la vida".

En su novela "Las olas", hay poca distinción entre las narrativas de los seis personajes principales. Woolf experimenta con la conciencia colectiva, combinando a veces las seis voces en una sola. "No solamente hacia mi propio pasado me vuelvo; yo no soy un solo ser sino varios: no sé exactamente quién soy: Jinny, Susana, Neville, Rhoda o Luis, ni cómo distinguir mi vida de la de ellos".

En "Las olas", seis se hacen uno, pero en la ambigua "Orlando", un único personaje tiene múltiples identidades. El protagonista es un poeta que cambia de sexo y vive 300 años. Por su lenguaje fluido y su abordaje de la identidad, "Orlando" es considerado un texto clave en los estudios de género. La mente puede volar lejos del cuerpo, pero debe siempre regresar a las limitaciones de la vida.

Como muchos de sus personajes, Woolf tuvo un final trágico cuando se suicidó ahogándose a la edad de 59 años. Sin embargo, Woolf expresó esperanza más allá del sufrimiento. Con su pensamiento profundo, los personajes de Woolf trascienden temporalmente su realidad material, y al observar cuidadosamente la complejidad de la mente, su obra demuestra que es importante compartir con otros nuestra vida interior.